Métodos para potabilizar el agua de un río

Si te encuentras en el río pescando en situaciones difíciles posiblemente necesites agua para mantenerte hidratado. Para hacerlo existen varios mecanismos que pueden servirte para potabilizar el agua de forma adecuada, de modo que puedas beberla sin riesgo para la salud.
Uno de los sistemas para realizar esta labor es el de cloración, con el que se puede acabar con un gran número de virus y bacterias, que funciona mejor si se trata de aguas con un pH neutro o que se encuentren en un estado ligeramente ácido. Básicamente consiste en introducir productos clorados como pastillas de cloro o lejía en el agua para matar los microorganismos. Tras un breve periodo de tiempo de unos 30 minutos el agua pasa a ser potable y su efecto dura horas en incluso días.
Otro elemento que se puede usar para obtener agua potable es el yodo, que no depende tanto del contenido ácido o alcalino del líquido vital. Sin embargo, debe estar atento porque hay ciertos parásitos que sobreviven a estos sistemas. Se estima que para un litro de agua son necesarias unas diez gotas de yodo al 2%, mientras que si está turbia debes añadir diez gotas y deja reposar el agua 30 minutos. Puedes conseguir esas pastillas de yodo en tiendas de camping, deporte o en algunas farmacias. También existen nuevos métodos de floculación con el empleo de compuestos químicos que eliminan a todos los parásitos.
Evidentemente, el fuego se puede emplear también para obtener el agua potable. Basta con poner el agua a hervir y mantener durante unos minutos la ebullición para que puedan morir algunos agentes patógenos, por lo que puede convertirla en apta para el consumo humano en diversas zonas.
Es preciso tomar en consideración, por ejemplo, que la temperatura del agua suficiente para hervir son 65,5 °C, -no, el agua no hierve a 100 grados como creías- y que en grandes altitudes este punto puede verse reducido. A 7.500 metros de altura el punto de ebullición por ejemplo será de 85 °C.
Asimismo, otra forma de obtener hidratación es escurriendo a un pez de agua fresca y dulce o de algunos tipos de plantas.
Finalmente, si no tienes más opciones, recoger el agua de la lluvia puede ser una salvación, y si decides derretir hielo no olvides implementar los pasos que hemos descrito anteriormente para asegurarte una buena hidratación, porque los riesgos de contaminación siempre están presentes.

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